La razón para incluir un artículo que, como el presente parece ajeno al contenido de una sección filatélica viene motivado por la necesidad de acudir a la paleografía para interpretar los textos más antiguos de la historia postal. Así, la letra antigua, rica en abreviaturas y de características particulares complejas a nuestra actual forma de escribir, requiere un tratamiento uniforme a nivel descriptivo que permita identificar y reproducir fielmente su ejecución y la intencionalidad de su autor. Por ello, la correcta transcripción y su inherente fidelidad al original, coherencia y claridad expositiva, supone una herramienta extremadamente útil (cuando no imprescindible) para mutar la paleografía a un sistema convencional e inteligible.
Sigue leyendo